Federico Villagra y Leandro Bonnin, dueños del Rally de Entre Ríos

18
Oct

La segunda y última etapa del Rally de Entre Ríos 2010, deparó una definición electrizante como nos tiene acostumbrada esta competencia, a la décima, pero esta vez hubo un protagonista excluyente, el que se llevó todos los aplausos y ése fue Federico Villagra con su Mitusbishi; tuvo una jornada arrasadora, con una remontada impensada si se tiene en cuenta que el sábado se ubicaba en el octavo lugar a más de 47 segundos de la punta y a 24 de quién fue su escolta definitivo, Gabriel Pozzo (Subaru), descontándole la diferencia y logrando ganar por 9.8. Impresionante. Tal es así que se adjudicó las 6 pruebas especiales disputadas el día domingo, dejando sin chances a sus rivales, en una carrera muy entretenida y variada, con 5 líderes diferentes a lo largo del fin de semana. Completó el podio Claudio Menzi a poco más de 40 segundos con el VW Gol Trend.

La N4 light se la llevó Juan Gil De Marchi (Mitsubishi), mientras que en la N3 triunfó Mateo Machado (Honda Civic) y en la N2 Raúl Racca (Ford KA).

En cuanto al Rally Entrerriano, Leandro Bonnin confirmó todo lo bueno hecho en la jornada sabatina y logró por segundo año consecutivo la victoria en el Rally de Entre Ríos con su VW Gol 1.8 de la A7, superando en esta ocasión por 12.8 segundos a quién se alzó con el triunfo en la A6, el bonaerense Juan Cancelo (VW Gol), el cuál fue el ganador de la 2ª etapa en la general. Más atrás quedaron Mario Cancelo (A7) a 31.2, el retornado Daniel Bonnin (A6) ya a más de 1 minuto y Rodrigo Di Salvo (A6), que con los puntos de este tercer puesto en su clase logró ser el primer piloto, junto a su navegante Antoni Solimo también, en coronarse campeón en la presente temporada.

Por el lado de los grupos de producción a nivel provincial, en la N3 se registró la victoria de Jorge Giménez por casi 1 minuto sobre Juan Godoy, mientras que en la N2 otro que regresó ahora en su vieja faceta de piloto, Javier Tofay, se llevó la divisional, aunque la clasificación final quedó en suspenso por técnica precisamente en el auto que representa a la ciudad de Goya, mientras que como escolta quedó el colonense Fabián Lazzaroni.